La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), una de las unidades académicas que concentra mayor cantidad de estudiantes, lleva tres meses sin un Centro de Estudiantes formalmente habilitado. El conflicto se originó en torno a las elecciones que debían realizarse el 6 de mayo para renovar la conducción del gobierno estudiantil, pero que finalmente no se concretaron.

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Desde entonces, las agrupaciones Innova, que conducía el centro hasta ese momento, y Franja Morada, que disputaba la conducción, mantienen versiones enfrentadas sobre las razones que impidieron la votación. En el medio quedó la Facultad, cuyo decano, Jorge Rospide, sostiene que el espacio permanece sin actividad institucional porque no está definida quién es la representación legítima de los estudiantes.

El conflicto tiene como uno de sus principales puntos de discusión la participación de los alumnos que cursan en las sedes que Económicas posee en Banda del Río Salí, Aguilares y Bella Vista. Según Innova, esos estudiantes debían elegir delegados de sede y no participar de la elección del Centro de Estudiantes en la capital. Franja Morada, en cambio, sostiene que todos los alumnos de la Facultad tienen los mismos derechos electorales y que excluir a los estudiantes del interior implicaría una discriminación.

El padrón, en disputa

Matías Juárez, presidente de Innova, explicó que, de acuerdo con el estatuto del Centro, la agrupación que deja la conducción participa de la conformación de la Junta Electoral. “En Ciencias Económicas, la Junta Electoral siempre es designada por el Centro de Estudiantes que se va, tal como lo marca nuestro estatuto”, afirmó. Según relató, la Junta quedó integrada por tres representantes de Innova y dos de la agrupación opositora. “Para que la elección fuera justa para todos y para incrementar la participación de los alumnos del interior, pedimos que ellos voten a sus delegados y que los de Capital voten al Centro de Estudiantes”, sostuvo.

Juárez también realizó acusaciones sobre la conformación del padrón y apuntó contra supuestos beneficios para estudiantes del interior. Afirmó que mientras en el Centro Ingeniero Roberto Herrera "los alumnos deben aprobar un examen de ingreso y afrontar un aporte de $80.000 para la cooperadora, en las sedes del interior, en la mayoría de los casos, no se les cobra nada”. También denunció que hubo estudiantes que ingresaron sin aprobar el examen “con el único efecto de agrandar el padrón”.

Desde Franja Morada rechazaron esas acusaciones y plantearon una versión diferente sobre el origen de la suspensión. Según la agrupación, la elección no se realizó porque “no había garantías de legalidad ni transparencia”. Aseguraron que Innova entregó el padrón recién la noche anterior y sin certificación oficial y que, al compararlo con el registro del SIU-Guaraní, detectaron que habían sido excluidos 197 estudiantes.

“Innova había manipulado el padrón, borrando arbitrariamente a 197 estudiantes con nombre y DNI”, afirmaron integrantes de Franja Morada a LA GACETA, y cuestionaron la legitimidad de la Junta Electoral. Además, la agrupación rechazó la acusación de “acarreo” de estudiantes del interior durante las elecciones de 2025. “Es una mentira absoluta. Esos estudiantes viajaron en colectivos oficiales de la UNT para rendir un examen académico de su carrera”, respondieron. Y agregaron: “Los estudiantes del interior son alumnos de Económicas con pleno derecho a votar”.

Tres meses de acefalía

El conflicto no terminó con la suspensión de la elección. Según Juárez, el 11 de mayo el Centro de Estudiantes fue cerrado y se cambió la cerradura. “Desde ese día no está habilitado”, afirmó. El dirigente sostuvo que hubo una resolución firmada por Rospide y el secretario administrativo, Luis Pérez, y aseguró que Innova realizó presentaciones por escrito que todavía no tuvieron respuesta.

El decano, sin embargo, rechazó que la Facultad haya “cerrado” el Centro. Explicó que recibió informes de veedores de las federaciones universitarias que participaron de la jornada electoral y que allí se consignaron distintas situaciones consideradas irregulares. “En primer término, la facultad no cerró el centro de estudiantes”, afirmó Rospide en diálogo con LA GACETA. Según explicó, los veedores informaron que el Centro estaba “acéfalo” y, por lo tanto, no existía una representación cuya legitimidad estuviera acreditada. “Si no sabemos quién conduce o representa el Centro de Estudiantes no se puede ceder instalaciones públicas o espacio con ese fin”, señaló.

El decano indicó que también recibió información de veedores nacionales de la Federación Universitaria Argentina (FUA) y del comité ejecutivo de esa organización. Aclaró, además, que las agrupaciones continúan teniendo espacios en el hall central para atender a los estudiantes.

“La Facultad no interviene en los centros de estudiantes porque los centros de estudiantes son asociaciones estudiantiles”, remarcó Rospide. Según explicó, la institución académica solamente cede un espacio físico para que desarrollen sus actividades. “Las agrupaciones y la Federación tienen que organizar la elección y comunicarme cuándo la quieren realizar”, sostuvo. Aseguró que hace aproximadamente un mes envió una nota para solicitar que se regularice la situación.

Mientras tanto, tanto Innova como Franja Morada reclaman volver a las urnas, aunque con condiciones diferentes. Para Innova, el problema central pasa por definir cómo participan los estudiantes de las sedes del interior. Franja exige un padrón completo del SIU-Guaraní y que voten todos los estudiantes.

El conflicto, por ahora, mantiene a una de las facultades más numerosas de la UNT sin una conducción estudiantil formalmente definida, mientras las agrupaciones continúan disputando la legitimidad del proceso que deberá permitir la reapertura del Centro y la elección de sus nuevas autoridades.